
Hoy, ha caido la gota que colma el vaso. Todos sabreis de la existencia, o incluso tendreis, una de esas famosas
pulseras de silicona. Las hay del
tsunami, contra el cáncer, la esperanza... y todos los temas que os podais imaginar. Todo empezó cuando Amstrong hizo un convenio con
Nike, para lanzar al mercado unas pulseras amarillas, en las que se leía el juego de palabras
Lifestrong (vida+fuerza, "strong" que hace a la vez referencia al nombre del deportista). Estas pulseras costaban un dólar, que se cedería para la lucha contra el cáncer. A raíz de esto, empezaron a aparecer pulseras de otros colores, que simbolizaban diferentes temas, la de la ayuda contra el
tsunami en azul, la blanca y negra del racismo, y demás. Hasta ahi, me parece todo bastante normal, porque se está haciendo una labor social (en teoría, porque nadie me ha demostrado a donde va el dinero). Pero en cuanto se puso de moda, salieron
imitaciones por todos lados: en los chinos, en los mercadillos... todo al módico precio de un euro o menos. Pero ahí ya pasamos a comprar porque está de moda, no porque nos importe el estado de las víctimas del maremoto o el racismo en el mundo. Simplemente se lleva porque "la lleva todo el mundo, y yo no voy a ser menos y estar fuera de la moda". Pero lo más indignante, es que las instituciones se aprovechan de este boom, como por ejemplo la pulsera de
Madrid2012, o la última, la que hoy acabo de ver: VIGO5. El Faro de Vigo, regala con la compra de su diario una pulsera bicolor (roja y blanca, como la bandera de la ciudad) para celebrar el año en el que Vigo cambió por ser el centro del mundo de la vela, siendo la salida de la
Volvo Ocean Race. Increíble. Y para promocionarlo, afirma regalar la pulsera de silicona de "rabiosa actualidad". Sin comentarios. Hasta que punto podemos llegar a ser borregos de la moda.
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